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El Deporte Rural de los Bosques y las Minas de Asturias

 

DOCUMENTO TÉCNICO Y CULTURAL: LA CORTA DE TUEROS

El Deporte Rural de los Bosques y las Minas de Asturias

 

Introducción

La Corta de Tueros (o corta de troncos) es una de las disciplinas más emblemáticas del deporte rural y autóctono asturiano. Esta práctica, que transforma el duro trabajo diario de los leñadores y mineros en una vistosa competición de fuerza, resistencia y destreza, constituye un pilar fundamental del patrimonio etnográfico del Principado de Asturias.

 

Historia y Origen

El origen de la corta de tueros está íntimamente ligado a las dos grandes actividades económicas del entorno rural asturiano de los siglos XIX y XX: la explotación forestal y la minería de carbón.

  • El Vínculo Forestal: Históricamente, el corte de madera a hacha y sierra era indispensable para la obtención de leña doméstica, la construcción de viviendas, hórreos y la industria naval. Los trabajadores medían su valía y destreza en los descansos de las jornadas laborales, desafiándose entre sí.

  • La Conexión Minera: A diferencia de otras regiones del norte de España, en Asturias la corta de tueros tiene una fortísima raíz minera. Los antiguos mineros debían cortar y apuntalar rápidamente las galerías subterráneas utilizando los troncos ("tueros de mina"). De la velocidad del corte dependía directamente la seguridad de sus vidas, lo que perfeccionó una técnica de corte desde el suelo muy característica.

Con el paso del tiempo, estos desafíos espontáneos en los bosques y bocaminas se trasladaron a los núcleos urbanos y rurales durante las celebraciones locales, convirtiéndose en un espectáculo de masas integrado en las tradicionales fiestas de prao.

 

Modo de Juego y Modalidades

La corta de tueros asturiana cuenta con un reglamento propio estructurado por la Federación de Deportes Autóctonos. El objetivo principal es seccionar un número determinado de troncos (normalmente de maderas autóctonas como el haya, el castaño o el eucalipto) en el menor tiempo posible.

Existen varias modalidades competitivas claramente diferenciadas:

A. Corta con Hacha

Los cortadores compiten de manera individual o por parejas. El sorteo previo asigna los troncos a los participantes para garantizar la neutralidad. Existen dos formas principales de ejecución:

  • La Tradicional (o Asturiana): El cortador realiza el trabajo desde el suelo. El tuero se fija horizontalmente a una estructura o cruceta de fierro por uno de sus lados. Se utiliza de forma común el hacha de mina, una herramienta con una morfología específica heredada de los trabajadores del subsuelo.

  • La Vasca: El cortador se coloca encima del tronco horizontal. Utiliza tacos de madera clavados en la base para asegurar la estabilidad y realiza un chaflán en la parte superior para no perder el equilibrio.

B. Corta con Tronzón

El tronzón es una sierra de grandes dimensiones que requiere la acción coordinada de dos deportistas (parejas).

  • El tronco se coloca fijado en un soporte elevado para evitar el balanceo.

  • En Asturias se utiliza el Tronzón Asturiano, caracterizado por tener un diente simple (a diferencia del tronzón vasco o australiano, que cuenta con diente doble). Gana la pareja que consiga extraer un número estipulado de rodajas en el menor tiempo.

C. Corta con Hacha y Tronzón: El "Castillete"

Nota: Esta modalidad es 100% exclusiva de Asturias y requiere una enorme pericia técnica, además de fuerza física.

Consiste en un circuito completo por parejas:

  1. Con un tronzón, la pareja debe cortar un tronco de 2 metros en cuatro trozos o tocones de unos 30 cm.

  2. Posteriormente, con el hacha, deben partir cada tocón en 8 astillas exactas (consiguiendo un total de 32 astillas).

  3. Para finalizar, deben apilar estas astillas construyendo una torre o castillete de 16 pisos perfectamente estable. Si el equipo saca más de 32 astillas debido a un mal golpe, queda automáticamente descalificado.

D. Corta en Altura

Es la modalidad más espectacular. El deportista debe cortar la sección superior de un tronco colocado en posición totalmente vertical a unos 4 o 5 metros de altura. Para ascender, el cortador va realizando pequeñas muescas en el tronco con el hacha, donde introduce cuñas de madera que le sirven de escalones y soporte provisional mientras realiza la trepa.

 

Relación con la Sociedad Asturiana

La corta de tueros es mucho más que un deporte de fuerza; es un catalizador de la identidad y la cultura asturiana:

  • Reflejo de la Idiosincrasia: Encarna valores fuertemente respetados en la comunidad asturiana: el esfuerzo físico extremo, la resistencia ante la adversidad, el compañerismo y el arraigo a la tierra y a la naturaleza.

  • Comunalidad y Cohesión: Las exhibiciones de corta reúnen a vecinos de diferentes valles y cuencas mineras. Siguen siendo un evento imprescindible en festividades mayores (como San Mateo en Oviedo, San Juan en Mieres o las fiestas patronales de las villas costeras y de montaña).

  • Folklorismo: La disciplina suele estar acompañada por música de gaita y tambor, y comparte espacio con otros deportes tradicionales (como la cuatreada de bolos o el tiru de cuerda), formando una estampa festiva indisociable del verano asturiano.

 

Práctica en la Actualidad

Hoy en día, la corta de tueros se encuentra en un proceso continuo de preservación y modernización.

  • Institucionalización: Está regulada oficialmente bajo el amparo de la Federación de Deportes Autóctonos del Principado de Asturias, lo que ha permitido unificar reglamentos, asegurar medidas de protección para los atletas y organizar campeonatos oficiales de Asturias y ligas regionales.

  • Asociacionismo: Agrupaciones y clubes de deporte rural (como el club 6 Conceyos) realizan una labor constante de exhibición y fomento de esta disciplina en colegios y exhibiciones internacionales, intentando captar a las nuevas generaciones.

  • Desafíos Actuales: El principal reto al que se enfrenta este deporte es el relevo generacional. Al ser una disciplina muy exigente que requiere herramientas caras (hachas de aleaciones especiales) y acceso constante a madera de calidad, el número de practicantes federados es reducido en comparación con el siglo pasado. Sin embargo, su estatus como bien cultural protegido garantiza que siga siendo un espectáculo vibrante y profundamente respetado en toda Asturias.