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Leopoldo Alas creador dela Regenta Asturias literatura

 

Sometido a la censura sistemática por el régimen

 

Abordar la figura de Leopoldo Alas «Clarín» (1852-1901) exige despojarse de los clichés que lo reducen a un mero crítico satírico o al autor de una única obra cumbre. Clarín representa la conciencia más atormentada, lúcida y éticamente implacable de la España de la Restauración alfonsina. Su biografía y su producción intelectual encarnan la gran paradoja de su tiempo: el choque entre el deseo de modernización y regeneración europea y el lastre de una sociedad provinciana, clerical y caciquil.

A continuación, se ofrece una disección rigurosa y multidimensional de este intelectual imprescindible de las letras hispánicas.

 

Orígenes, formación y el vínculo con Asturias

El arraigo en el trasunto geográfico

Leopoldo Alas nació el 25 de abril de 1852 en Zamora, un nacimiento puramente accidental motivado por el destino funcionarial de su padre, que ejercía allí como gobernador civil. Sin embargo, su geografía afectiva, moral e intelectual pertenece por entero a Asturias. A los siete años la familia regresó a Oviedo, y desde entonces la región se convirtió en su verdadero espacio vital. Dos polaridades espaciales marcaron su existencia: la urbe de Oviedo, espacio de tensiones institucionales y universitarias, y la finca familiar de Guimarán (Carreño), un refugio rural donde el escritor conectaba con la naturaleza, la melancolía del paisaje asturiano y el descanso de sus febriles polémicas capitalinas.

El crisol intelectual: Universidad y Krausismo

Alas cursó el Bachillerato y la carrera de Derecho en la Universidad de Oviedo, donde trabó una amistad vitalicia con otros futuros intelectuales como Tomás Tuero o Armando Palacio Valdés. En 1871 se trasladó a Madrid para realizar su doctorado en la Universidad Central. Este viaje a la capital supuso su encuentro con la corriente filosófica que estructuraría su andamiaje ético para el resto de su vida: el Krausismo.

Bajo el magisterio directo de figuras de la talla de Francisco Giner de los Ríos y Nicolás Salmerón, Clarín adoptó los postulados de Karl Krause modificados por la intelectualidad liberal española:

  • Una rectitud moral absoluta e intransigente.

  • La fe en la educación y la ciencia como motores de la regeneración nacional.

  • Un panteísmo armonicista que buscaba conciliar la razón con una profunda e íntima religiosidad, lejos de los dogmas eclesiásticos.

La cátedra ovetense

En 1883, tras superar una dura oposición y vencer las resistencias del sector más reaccionario del Gobierno (que temía su pluma periodística), obtuvo la cátedra de Derecho Romano en la Universidad de Oviedo, pasando más tarde a dictar la de Derecho Natural.

Clarín fue un docente vocacional, riguroso y respetado, que introdujo en las aulas el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza. Su vida cotidiana se convirtió en un prodigio de equilibrismo intelectual: por las mañanas desmenuzaba las fuentes jurídicas del Imperio romano o debatía sobre la filosofía del derecho; por las tardes y noches, trocase en el crítico literario más temido del país o redactaba las páginas de sus ficciones.

 

El «Clarín» periodístico: El crítico más temido de España

El azote de la mediocridad: Los Paliques

El periodismo no fue para Leopoldo Alas un mero medio de subsistencia, sino una trinchera ideológica. En 1875 comenzó a utilizar el seudónimo de Clarín, sugerido por el director del periódico El Solfeo, concebido como un instrumento que llamaba al combate intelectual y despertaba las conciencias adormecidas.

A través de sus célebres «Paliques» —artículos de crítica literaria y cultural publicados en cabeceras como La Diana, El Imparcial o Madrid Cómico—, Clarín se convirtió en el árbitro de las letras españolas. Su estilo combinaba una ironía corrosiva, una erudición desbordante y una implacable intolerancia hacia la cursilería, el ripìo poético y la mediocridad. Escritores consagrados y noveles temblaban ante sus reseñas; una mala crítica de Clarín podía sepultar una reputación literaria, mientras que su elogio consagraba definitivamente a autores como Emilia Pardo Bazán o Benito Pérez Galdós.

La dialéctica clariniana en la prensa:
Crítica Literaria Estricta ──> Persecución del ripio, el plagio y la cursilería.
Sátira Política            ──> Combate contra el caciquismo y el pactismo de la Restauración.
Higiene Cultural           ──> Elevación del nivel estético y moral de la sociedad española.

Tensiones ideológicas y paradojas espirituales

La posición político-religiosa de Clarín resulta sumamente compleja y no se deja encasillar en etiquetas planas:

  • En lo político: Militó en el republicanismo histórico de Salmerón, fustigando el sistema del turno pacífico de partidos diseñado por Cánovas del Castillo, al que consideraba una farsa democrática sustentada en la corrupción y el caciquismo rural.

  • En lo religioso: Practicó un anticlericalismo institucional feroz, denunciando el poder omnímodo de la Iglesia católica en la educación y la política, así como la hipocresía de una fe reducida a rito externo y control social. Sin embargo, en paralelo a este combate exterior, Alas poseía una angustiosa inquietud espiritual interior. Nunca fue un ateo materialista; su pensamiento fluctuaba en una constante búsqueda de Dios y una necesidad de trascendencia que chocaba frontalmente con el dogmatismo de la época.

 

La obra maestra: Análisis de La Regenta (1884-1885)

Publicada en dos tomos por la editorial barcelonesa Cortezo, La Regenta es la cumbre de la novela española del siglo XIX y una de las obras maestras de la literatura universal.

Vetusta como personaje colectivo

Escrita desde su gabinete en Oviedo, la novela presenta a Vetusta, una capital de provincias que es un trasunto inequívoco de la sociedad ovetense de la época. Vetusta no es un mero escenario; es un organismo vivo, opresivo y cenagoso que actúa como el verdadero antagonista de la obra. Clarín realiza una autopsia sociológica de sus estamentos: la aristocracia decadente, aburrida y pacata (los nobles de la Encimada); la burguesía advenediza y vulgar; y, por encima de todos, el clero, que controla las conciencias y los salones a través del confesionario.

El triángulo psicológico y moral

La trama se articula sobre un triángulo de personajes definidos por la insatisfacción y el conflicto entre los anhelos internos y la presión social:

  1. Ana Ozores (La Regenta): Casada con un hombre mucho mayor e impotente (el antiguo regente Víctor Quintanar), Ana es el paradigma de la frustración mística y sensual. Encarna el bovarysmo español: una mujer de sensibilidad superior atrapada en el hastío existencial y la vulgaridad de Vetusta, que busca una salida a su vacío interior ya sea a través del ardor religioso o de la entrega amorosa.

  2. Don Fermín de Pas (El Magistral): El provisor de la catedral es un personaje de una complejidad psicológica sobrecogedora. De Pas es un hombre de ambición maquiavélica, poseedor de una inteligencia superior que utiliza para dominar Vetusta desde la torre de la catedral. Su tragedia estalla cuando se enamora morbosamente de Ana Ozores; su celo espiritual se transforma en un deseo carnal reprimido, lo que desata una lucha violenta entre su poder institucional y su miseria afectiva.

  3. Álvaro Mesía: El jefe del partido liberal dinástico en Vetusta encarna el donjuanismo provinciano, superficial y pragmático. Mesía no ama a Ana; la desea como un trofeo político e higiénico con el que consolidar su estatus de seductor oficial y asestar un golpe al poder de la Iglesia representado por el Magistral. Es el vacío moral absoluto oculto bajo una fachada elegante.

El vector de fuerzas en Vetusta:
                 [Don Fermín de Pas] ── (Poder espiritual / Celos reprimidos)
                          │
                         ▼
                  [Ana Ozores] ◄─────── (Hastío existencial / Deseo de absoluto)
                         ▲
                          │
                 [Álvaro Mesía] ────── (Poder civil / Seducción mecánica)
 

Superación del Naturalismo: El factor clariniano

La crítica contemporánea catalogó de inmediato La Regenta como una imitación del Naturalismo francés de Émile Zola. Es indudable que Alas utiliza herramientas naturalistas: el minucioso determinismo ambiental (cómo el clima lluvioso y la atmósfera asfixiante de Vetusta moldean la conducta de los personajes) y el determinismo biológico (los antecedentes de locura del padre de Ana y la rigidez de sus tías).

Sin embargo, Clarín supera la frialdad científica de Zola mediante un profundo psicologismo y espiritualismo. Alas no observa a sus personajes como cobayas en un laboratorio; penetra en sus conciencias a través de innovadoras técnicas narrativas como el monólogo interior y el estilo indirecto libre, dotando a la novela de una dimensión poética y una piedad irónica que la aproximan a las corrientes espiritualistas europeas de fin de siglo.

 

Otras aportaciones literarias fundamentales

El giro incomprendido: Su único hijo (1890)

Su segunda novela larga, Su único hijo, desconcertó por completo a sus contemporáneos. En ella, Clarín se aleja del Realismo sociológico y de las descripciones ambientales para adentrarse en los terrenos de la crisis finisecular. La novela narra la peripecia de Bonifacio Reyes, un hombre apocado y romántico atrapado en un matrimonio infeliz, que encuentra la redención y el sentido de la existencia en la paternidad, aun bajo la sospecha de la ilegitimidad del hijo. Es una obra de un vanguardismo estético innegable, teñida de un tono grotesco, expresionista y de un misticismo secular que preludia la narrativa de principios del siglo XX.

La maestría de las distancias cortas

Clarín fue un creador excepcional de cuentos y novelas cortas (las novelas en miniatura), género que consideraba de una exigencia estética idéntica a la gran novela. En estas piezas condensa su sensibilidad humana y su mirada compasiva hacia los desheredados:

  • ¡Adiós, Cordera!: Obra maestra del relato breve. A través de la historia de los niños Pinín y Rosa y su vaca la Cordera en los prados asturianos, Alas construye una elegía desgarradora sobre el impacto del progreso técnico (el ferrocarril y el telégrafo) y las exigencias del Estado (la guerra carlista) destruyendo el idilio de la vida rural tradicional.

  • Boroña: Un emocionante relato sobre el retorno del indiano enfermo a su aldea asturiana ancestral, buscando los sabores de la infancia (el pan de maíz o boroña) antes de morir, una pieza clave sobre el desarraigo y la nostalgia.

  • Pipá: Novela corta que retrata la trágica vida de un golfillo ovetense, un desheredado social cuya pureza interior contrasta con la brutalidad del entorno urbano.

Ocaso, muerte y legado póstumo

Los años del aislamiento

La última década de la vida de Leopoldo Alas estuvo marcada por la amargura y el dolor. Sus feroces críticas periodísticas le habían granjeado la enemistad de casi todo el arco político y cultural de España. Vetusta nunca le perdonó el espejo cóncavo que supuso La Regenta; sufrió el aislamiento social en Oviedo, donde muchos le negaban el saludo.

A este vacío se sumó una precaria situación económica y el avance implacable de la enfermedad: una tuberculosis intestinal que desgastó su cuerpo de manera acelerada. En sus últimos meses, consciente del final, se volcó en la traducción de Trabajo de Zola y en la búsqueda de un consuelo religioso íntimo.

Muerte en Oviedo

El 13 de junio de 1901, a los 49 años, Leopoldo Alas fallecía en su domicilio de Oviedo. A su entierro acudieron sus fieles alumnos de la Universidad y un reducido grupo de amigos cercanos, como Pérez Galdós, pero las instituciones oficiales y la burguesía local guardaron un silencio sepulcral, aliviadas por la desaparición de aquella pluma implacable.

El rescate crítico: De la censura a la cumbre europea

El destino póstumo de la obra de Clarín fue tortuoso. Durante las primeras décadas del siglo XX, su figura quedó ensombrecida por la eclosión de la Generación del 98. Tras la Guerra Civil Española, el régimen franquista sometió La Regenta a una censura sistemática, prohibiendo sus reediciones debido a su demoledor retrato de la Iglesia y la moral burguesa.

Sin embargo, a partir de los años sesenta, la labor de hispanistas y críticos fundamentales como Gonzalo Sobejano, John Rutherford y Sergio Beser rescató a Clarín del olvido institucional. Hoy en día, la crítica universal reconoce los siguientes pilares de su legado:

 

  • La Regenta se sitúa en una posición de absoluta igualdad frente a las obras señeras del adulterio decimonónico europeo como Madame Bovary de Flaubert, Anna Karenina de Tolstói o El Primo Basilio de Eça de Queirós.

 

  • Se le considera, junto a Benito Pérez Galdós, el gran renovador de la prosa castellana moderna, introduciendo la polifonía de voces y la hondura psicológica en la narrativa.

 

  • Su labor crítica es valorada como el primer intento serio de profesionalizar e higienizar la recepción literaria en España bajo criterios puramente estéticos y éticos, libres de compadrazgos políticos.


 

Bable

 

Equí tienes la traducción completa al asturianu d'esta biografía ya analís multidimensional del escritor y catedráticu Leopoldo Alas «Clarín», curiando la toponimia llocal, afaciendo la terminoloxía lliteraria y xurídica, y calteniendo tolos esquemes visuales en testu planu (ASCII art):

Abordar la figura de Leopoldo Alas «Clarín» (1852-1901) esixe desquitarse de los clichés que lu reducen a un simple críticu satíricu o al autor d'una única obra cume. Clarín representa la conciencia más acoradada, lúcida ya éticamente implacable de la España de la Restauración alfonsina. La so biografía y la so producción intelectual encarnen la gran paradoxa del so tiempu: el choque ente'l deséu de modernización y rexeneración europea y el llastre d'una sociedá provinciana, clerical y caciquil.

De siguío, ufiértase una diseición rigurosa y multidimensional d'esti intelectual imprescindible de les lletres hispániques.

 

Orixes, Formación y el Vínculu con Asturies

L'enraigono nel tresuntu xeográficu

Leopoldo Alas nació el 25 d'abril de 1852 en Zamora, una nacencia puramente accidental motivada pol destín funcionarial de so padre, qu'exercía ellí como gobernador civil. Sicasí, la so xeografía afeutiva, moral ya intelectual pertenez por entero n'Asturies. A los siete años la familia tornó pa Uviéu, y dende entós la rexón convirtióse nel so verdaderu espaciu vital. Dos polaridaes espaciales marcaron la so esistencia: la urbe d'Uviéu, espaciu de tensiones institucionales y universitaries, y la quinta familiar de Guimarán (Carreño), un Abellugu rural onde l'escritor coneutaba cola naturaleza, la murria del paisaxe asturianu y el descansu de les sos febriles polémiques capitalines.

 

El crisol intelectual: Universidá y Krausismu

Alas cursó'l Bachilleratu y la carrera de Derechu na Universidá d'Uviéu, onde trabó una amistá de por vida con otros futuros intelectuales como Tomás Tuero o Armando Palacio Valdés. En 1871 treslladóse a Madrid pa realizar el so doctoráu na Universidá Central. Esti viaxe a la capital supunxo'l so alcuentru cola corriente filosófica qu'estructure ría'l so andamiu éticu pal restu de la so vida: el Krausismu.

 

Baxo'l maxisteriu direutu de figures de la talla de Francisco Giner de los Ríos y Nicolás Salmerón, Clarín adoptó los postulados de Karl Krause modificaos pola intelectualidá lliberal española:

  • Una reititú moral absoluta ya intransixente.

  • La fe na educación y la ciencia como motores de la rexeneración nacional.

  • Un panteísmu armonicista que buscaba conciliar la razón con una fonda ya íntima relixosidá, lloñe de los dogmes eclesiásticos.

 

La cátedra uvietina

En 1883, tres superar una dura oposición y vencer les resistencies del sector más reaccionariu del Gobiernu (que tarrecía la so pluma periodística), llogró la cátedra de Derechu Romanu na Universidá d'Uviéu, pasando más tarde a dictar la de Derechu Natural.

Clarín fue un docente vocacional, rigurosu y respetáu, qu'introduxo nes aules l'espíritu de la Institución Libre de Enseñanza. La so vida cotidiana convirtióse nun prodixu d'equilibrismu intelectual: peles mañanes esmenuzaba les fontes xurídiques del Imperiu romanu o aldericaba sobre la filosofía del derechu; peles tardes y nueches, tresformábase nel críticu lliterariu más tarrecíu del país o redactaba les páxines de les sos ficciones.

 

El «Clarín» Periodísticu: El Críticu más Tarrecíu d'España

L'azote de la mediocridá: Los Paliques

El periodismu nun fue pa Leopoldo Alas un simple mediu de subsistencia, sino una trinchera ideolóxica. En 1875 empezó a utilizar el pseudónimu de Clarín, suxuríu pol direutor del periódicu El Solfeo, concebíu como un preséu que llamaba al combate intelectual y espertaba les conciencies adormilitiaes.

Al traviés de los sos célebres «Paliques» —artículos de crítica lliteraria y cultural espublizaos en cabeceres como La Diana, El Imparcial o Madrid Cómico—, Clarín convirtióse nel árbitru de las lletres españoles. El so estilu combinaba una ironía corroyente, una erudición desbordante y una implacable intolerancia escontra la cursilería, el ripiu poéticu y la mediocridá. Escritores consagraos y noveles tremecíen ante les sos reseñes; una mala crítica de Clarín podía soterrar una reputación lliteraria, mientres que'l so aponderamientu consagraba definitivamente a autores como Emilia Pardo Bazán o Benito Pérez Galdós.

 

 
                     La dialéutica clariniana na prensa:

Crítica Lliteraria Estricta ──> Persecución del ripiu, el plaxu y la cursilería.
Sátira Política             ──> Combate escontra'l caciquismu y el pactismu de la Restauración.
Hixene Cultural             ──> Elevación del nivel estéticu y moral de la sociedá española.
 

 

Tensiones ideolóxiques y paradoxes espirituales

La posición político-relixosa de Clarín resulta por demás complexa y nun dexa encasillase n'etiquetes planes:

  • No político: Militó nel republicanismu históricu de Salmerón, azotando'l sistema del vezu pacíficu de partíos diseñáu por Cánovas del Castillo, al que consideraba una farsa democrática encontada na corrupción y el caciquismu rural.

  • No relixoso: Practicó un anticlericalismu institucional feroz, denunciando'l poder omnímodu de la Ilesia católica na educación y la política, asina como la hipocresía d'una fe reducida a ritu esternu y control social. Sicasí, en paralelu a esti combate esterior, Alas tenía una acoradada molición espiritual interior. Nunca fue un atéu materialista; el so pensamientu fluctuaba nuna constante busca de Dios y una necesidá de trescendencia que topetaba frontalmente col dogmatismu de la época.

 

La Obra Cume: Analís de La Regenta (1884-1885)

Espublizada en dos tomos pola editorial barcelonesa Cortezo, La Regenta ye la cume de la novela española del sieglu XIX y una de les obres maestres de la lliteratura universal.

Vetusta como personaxe coleutivu

Escrita dende'l so gabinetu n'Uviéu, la novela presenta a Vetusta, una capital de provincies que ye un tresuntu inequívocu de la sociedá uvietina de la época. Vetusta nun ye un simple escenario; ye un organismu vivu, opresivu y llamargosu qu'actúa como'l verdaderu antagonista de la obra. Clarín realiza una autopsia sociolóxica de los sos estamentos: l'aristocracia decadente, aburrida y cansa (los nobles de la Encimada); la burguesía advenediza y vulgar; y, per enriba de toos, el cleru, que controla les conciencies y los salones al traviés del confesionariu.

El triángulu psicolóxicu y moral

La trama articúlase sobre un triángulu de personaxes definíos pola insatisfaición y el conflictu ente los pruyimientos internos y la presión social:

  • Ana Ozores (La Regenta): Casada con un home muncho mayor ya impotente (l'antiguu rexente Víctor Quintanar), Ana ye'l paradigma de la frustración mística y sensual. Encarna el bovarysmo español: una muyer de sensibilidá cimera atrapada nel fadiu esistencial y la vulgaridá de Vetusta, que busca una salida al so vacíu interior yá sía al traviés del ardor relixosu o de la entrega amorosa.

  • Don Fermín de Pas (El Magistral): El provisor de la catedral ye un personaxe d'una complexidá psicolóxica sobrecoxedora. De Pas ye un home d'ambición maquiavélica, posesor d'una intelixencia cimera qu'utiliza pa dominar Vetusta dende la torre de la catedral. La so traxedia bilta cuando s'namora morbosamente d'Ana Ozores; el so celu espiritual tresfórmase nun deséu carnal reprimíu, lo que desamarra una llucha violenta ente'l so poder institucional y la so miseria afeutiva.

  • Álvaro Mesía: El xefe del partíu lliberal dinásticu en Vetusta encarna el donxuanismu provincianu, superficial y pragmático. Mesía nun ama a Ana; deséyala como un troféu políticu ya hixénicu col que consolidar el so estatus de seductor oficial y solmenar un golpe al poder de la Ilesia representáu pol Magistral. Ye'l vacíu moral absolutu ocultu baxo una fachada elegante.

 

                        
 El vector de fuercies en Vetusta:

           [Don Fermín de Pas] ── (Poder espiritual / Celos reprimíos)
                    │
                    ▼
  [Ana Ozores] ◄─────── (Fadiu esistencial / Deséu d'absolutu)
                    ▲
                    │
           [Álvaro Mesía] ────── (Poder civil / Seducción mecánica)

Superación del Naturalismu: El factor clarinianu

La crítica contemporánea catalogó darréu La Regenta como una imitación del Naturalismu francés d'Émile Zola. Ye indudable qu'Alas utiliza ferramientes naturalistes: el minuciosu determinismu ambiental (cómo'l clima lluviosu y l'atmósfera asfixiante de Vetusta moldien la conducta de los personaxes) y el determinismu biolóxicu (los antecedentes de llocura del padre d'Ana y la rixidez de les sos tíes).

Sicasí, Clarín supera la frialdá científica de Zola por aciu d'un fondu sicoloxismu y espiritualismu. Alas nun repara nos sos personaxes como cobayes nun llaboratoriu; enfusa nes sos conciencies al traviés d'innovadores téuniques narratives como'l monólogu interior y l'estilu indireutu llibre, dotando a la novela d'una dimensión poética y una piedá irónica que la aproximan a les corrientes espiritualistes europees de fin de sieglu.

 

Otras Aportaciones Lliteraries Fundamentales

El xiru incomprendíu: Su único hijo (1890)

La so segunda novela llarga, Su único hijo, desconcertó per completu a los sos contemporáneos. Nella, Clarín allónxase del Realismu sociolóxicu y de les descripciones ambientales pa enfusase nos terrenes de la crisis finisecular. La novela narra la peripecia de Bonifacio Reyes, un home apocáu y románticu atrapáu nun matrimoniu infeliz, qu'atopa la redención y el sentíu de la esistencia na paternidá, entá baxo la barruntu de la ilexitimidá del fíu. Ye una obra d'un vanguardismu estéticu innegable, tiñida d'un tonu grotescu, espresionista y d'un misticismu secular que preludia la narrativa de principios del sieglu XX.

 

La maestría de les distancies curties

Clarín fue un creador escepcional de cuentos y noveles curties (les noveles en miniatura), xéneru que consideraba d'una esixencia estética idéntica a la gran novela. Nestes pieces entesta la so sensibilidá humana y la so mirada lahuna escontra los desheredaos:

  • ¡Adiós, Cordera!: Obra maestro del rellatu curtiu. Al traviés de la historia de los neños Pinín y Rosa y la so vaca la Cordera nos praos asturianos, Alas construye una elexía desgarradora sobre l'impautu del progresu téunicu (el ferrocarril y el telégrafu) y les esixencies del Estáu (la guerra carlista) destruyendo l'idiliu de la vida rural tradicional.

  • Boroña: Un emocionante rellatu sobre la torna del indianu enfermu a la so aldega asturiana ancestral, buscando los sabores de la infancia (el pan de maíz o boroña) antes de morrer; una pieza clave sobre'l desarraigo y la señardá.

  • Pipá: Novela curtia que retrata la tráxica vida d'un golfín uvietín, un desheredáu social que la so pureza interior máncase cola brutalidá de la redolada urbana.

 

Ocaso, Muerte y Llegáu Póstumu

Los años del aisllamiento

La última década de la vida de Leopoldo Alas tuvo marcada pola amargura y el dolor. Les sos feroces crítiques periodístiques habíen-y ganáu la enemistá de casi tol arcu políticu y cultural d'España. Vetusta nunca-y perdonó l'espeyu cóncavu que supunxo La Regenta; sufrió l'aisllamiento social n'Uviéu, onde munchos-y negaben el saludu.

A esti vacíu sumóse una precaria situación económica y la meyora implacable de la enfermedá: una tuberculosis intestinal que gastó'l so cuerpu de manera acelerada. Nos sos últimos meses, consciente del final, entornóse na traducción de Trabayu de Zola y na busca d'un consuelu relixosu íntimu.

 

Muerte n'Uviéu

El 13 de xunu de 1901, a los 49 años, Leopoldo Alas finaba nel so domiciliu d'Uviéu. Al so entierru allegaron los sos fieles alumnos de la Universidá y un amenorgáu grupu d'amigos cercanos, como Pérez Galdós, pero les instituciones oficiales y la burguesía llocal guardaron un silenciu sepulcral, sollviaes pola desapaición d'aquella pluma implacable.

 

El rescate críticu: De la censura a la cume europea

El destín póstumu de la obra de Clarín fue trabancosu. Mientres les primeros décades del sieglu XX, la so figura quedó avafada pola eclosión de la Xeneración del 98. Tres la Guerra Civil Española, el réxime franquista sometió La Regenta a una censura sistemática, prohibiendo les sos reediciones debíu al so demoledor semeyante de la Ilesia y la moral burguesa.

Sicasí, a partir de los años sesenta, el llabor d'hispanistes y críticos fundamentales como Gonzalo Sobejano, John Rutherford y Sergio Beser rescató a Clarín del olvidu institucional. Güei en día, la crítica universal reconoz los siguientes pilares del so llegáu:

  • La Regenta asitiase nuna posición d'absoluta igualdá frente a les obres señeras del adulteriu decimonónicu européu como Madame Bovary de Flaubert, Anna Karenina de Tolstói o El Primo Basilio d'Eça de Queirós.

  • Considérase-y, xunto a Benito Pérez Galdós, el gran renovador de la prosa castellana moderna, introduciendo la polifonía de voces y la fondura sicolóxica na narrativa.

  • El so llabor críticu ye valoráu como'l primer intentu seriu de profesionalizar ya hixenizar la receición lliteraria n'España baxo criterios puramente estéticos y éticos, llibres de compadrazgos políticos.