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Vencer las barreras de genero en el mundo de la ciencia
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Trazar la vida y obra de Margarita Salas Falgueras es adentrarse en la historia misma de la refundación científica de España. Al igual que su mentor, Severo Ochoa, Salas pertenece a esa estirpe de investigadores que no solo expandieron las fronteras del conocimiento universal, sino que asumieron la responsabilidad histórica de edificar una infraestructura científica moderna en un país que arrastraba décadas de aislamiento. A continuación, se presenta un análisis multidimensional y riguroso de la científica asturiana que revolucionó la biotecnología global desde su laboratorio de Madrid.
Orígenes, influencias y formación (1938-1963)Un entorno libre de sesgosMargarita Salas nació el 30 de noviembre de 1938 en Canero (Asturias). Creció en un entorno familiar intelectualmente estimulante y sumamente avanzado para la época. Su padre, un médico psiquiatra humanista, aplicó una política educativa idéntica para sus tres hijos, sin distinción de género, alentando a Margarita a cursar estudios superiores en una España donde las mujeres apenas tenían presencia en las aulas universitarias.
Madrid y el encuentro con el mentorA los 16 años se trasladó a Madrid para realizar el curso de acceso a la universidad, ingresando posteriormente en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense. Su destino se selló en el verano de 1958, en Asturias, gracias a su padre: este la invitó a una conferencia impartida por Severo Ochoa, quien ya gozaba de un inmenso prestigio internacional (ganaría el Nobel al año siguiente). Ochoa percibió la agudeza mental de la joven estudiante. Tras una conversación posterior en una comida familiar, el Nobel le sugirió que reorientara su carrera hacia un campo emergente que estaba a punto de eclosionar: la bioquímica.
La tesis con Alberto Sols y la barrera de géneroSiguiendo el consejo de Ochoa, Margarita inició en 1961 su tesis doctoral en el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, bajo la dirección de Alberto Sols, el gran pionero de la bioquímica en España. Sin embargo, este inicio estuvo teñido por el rancio sesgo de género de la época. Sols, un científico brillante pero imbuido de los prejuicios de su tiempo, admitió a Margarita en su laboratorio casi por recomendación exclusiva de Severo Ochoa. Durante años, la ignoró intelectualmente. En sus propias palabras, Salas recordaba que para Sols "ella era invisible"; asumía que las mujeres no tenían la capacidad ni la constancia necesarias para la investigación de primer nivel. Le asignó un tema menor —el metabolismo de la glucosa en levaduras—. Pese al menosprecio inicial, Margarita demostró un rigor metodológico implacable, publicando resultados de gran calado y blindando su carácter ante la adversidad.
La etapa con Severo Ochoa y el regreso a España (1963-1967)El renacer en Nueva YorkTras casarse en 1963 con el también científico Eladio Viñuela, la pareja emigró a los Estados Unidos para realizar una estancia posdoctoral en el laboratorio de Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York (NYU). Aquellos tres años (1963-1967) supusieron un giro de 180 grados en la experiencia vital y profesional de Margarita. En Nueva York, por primera vez, fue tratada como una igual. Ochoa jamás discriminaba por género; solo le importaba el talento, el trabajo y la verdad científica. Allí, Margarita Salas floreció, dejando atrás la inseguridad impuesta en España.
Descifrando los manuales de la vidaEl laboratorio de NYU estaba sumergido en plena carrera por descifrar el código genético. Las aportaciones específicas de Margarita Salas en esta etapa fueron nucleares para la biología molecular de la época:
El pacto de regresarA pesar del éxito y de las tentadoras ofertas para quedarse en el Boyante ecosistema científico norteamericano, Margarita y Eladio compartían una convicción profunda: debían regresar para desarrollar la biología molecular en España. En 1967, armados con una modesta financiación de la fundación estadounidense Jane Coffin Childs Memorial Fund, regresaron a Madrid para incorporarse al CSIC. Encontraron un panorama desértico, sin apenas material de laboratorio, pero traían consigo el rigor metodológico y el nivel de exigencia de la escuela de Ochoa.
El hito científico: El fago $\phi29$ y la ADN polimerasaEl modelo ideal: Un virus minimalistaAl regresar a España, Salas y Viñuela necesitaban un sistema biológico sencillo pero inexplorado para poder competir con los grandes laboratorios internacionales. Eligieron el bacteriófago $\phi29$ (phi29), un virus que infecta a la bacteria común del suelo Bacillus subtilis. El fago $\phi29$ posee un genoma muy pequeño (apenas 20 genes). Margarita intuyó que entender minuciosamente cómo un virus tan simple secuestra la maquinaria de una bacteria para replicarse, desvelaría los mecanismos universales de la replicación del ADN. No se equivocó. Su laboratorio dedicó las siguientes décadas a desmenuzar este virus, gen por gen. El descubrimiento de 1989: La ADN polimerasa de $\phi29$El hito cumbre llegó al aislar y caracterizar la ADN polimerasa del fago $\phi29$. Las polimerasas son las enzimas encargadas de fotocopiar las cadenas de ADN. Sin embargo, la polimerasa de este fago poseía dos propiedades mecánicas extraordinarias que no tenía ninguna otra enzima conocida:
La patente más rentable de la historia de EspañaAntes del descubrimiento de Margarita Salas, si un científico o un médico forense tenía una muestra de ADN muy pequeña (por ejemplo, una gota de sangre vieja en la escena de un crimen o un fragmento óseo arqueológico), la técnica estándar para amplificarla (la PCR tradicional) requería ciclos térmicos agresivos que destruían la muestra o introducían errores, además de requerir una cantidad mínima de material inicial. La polimerasa de $\phi29$ cambió las reglas del juego. Permite realizar una amplificación isotérmica (a una temperatura constante de unos 30°C) partiendo de cantidades ínfimas de ADN, incluso de una única célula, produciendo miles de millones de copias exactas sin errores.
Eladio Viñuela y el desprendimiento del ego científicoEs imposible entender la plenitud de la carrera de Margarita Salas sin analizar su simbiosis con su esposo, Eladio Viñuela. Viñuela era, por derecho propio, uno de los científicos más brillantes y carismáticos de su generación. Durante los primeros años de su regreso a España, el laboratorio conjunto funcionaba a la perfección, pero de cara al exterior y debido al machismo imperante, los éxitos del equipo se le atribuían unánimemente a él. Para los ministerios y la prensa de la época, Margarita era simplemente "la mujer de Eladio". Un gesto histórico de generosidad intelectualConsciente de la injusticia estructural y del inmenso talento de su esposa, Eladio Viñuela tomó en 1970 una decisión insólita en el hipercompetitivo mundo de la ciencia: abandonó por completo el estudio del fago $\phi29$. Viñuela mudó sus investigaciones hacia un campo radicalmente distinto y de extrema gravedad económica para el país: el virus de la peste porcina africana, dejando a Margarita a la cabeza del proyecto del fago. Este desprendimiento absoluto de ego científico permitió que Margarita Salas asumiera la dirección en solitario, blindando su independencia y obligando a la comunidad científica nacional e internacional a reconocerla por sus propios y exclusivos méritos. Su relación se mantuvo inquebrantable en lo personal y en lo institucional hasta el prematuro fallecimiento de Eladio en 1999. Legado, reconocimientos y dimensión socialLa "Escuela de Margarita Salas"El impacto de Margarita no se mide únicamente en artículos o patentes, sino en su linaje investigador. Formó a más de un centenar de doctores, exigiendo un nivel de rigor que transformó el panorama biológico español. De su laboratorio en el CBMSO brotaron figuras de la talla de María Blasco (directora del CNIO y eminencia en telómeros) o Marisol Soengas, conformando la columna vertebral de la biomedicina contemporánea en España.
Rompiendo techos de cristal institucionalesMargarita Salas fue acumulando hitos que abrían camino a las mujeres en los espacios de poder académico:
Activismo y vejez activaHasta sus últimos días, Salas ejerció como una activista incansable por la dignificación de la ciencia en España. Denunció con dureza los recortes crónicos en I+D, argumentando que "un país no investiga porque es rico, sino que es rico porque investiga". Asimismo, fue una voz fundamental para incentivar las vocaciones STEM en niñas, combatiendo los techos de cristal que ella misma había tenido que romper a base de tesón y descubrimientos. Fiel a su filosofía de vida, Margarita Salas rechazó la jubilación efectiva. Se mantuvo en activo como profesora ad honorem en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO), acudiendo diariamente a su laboratorio a supervisar experimentos hasta su fallecimiento el 7 de noviembre de 2019, a los 80 años. Dejó tras de sí un legado monumental: la demostración empírica de que la investigación básica, hecha con paciencia y rigor en un rincón modesto del mundo, puede cambiar la historia de la medicina global.
Bable Trazar la vida y obra de Margarita Salas Falgueras ye enfusase na historia mesma de la refundación científica d'España. Al igual que'l so mentor, Severo Ochoa, Salas pertenez a esa estirpe d'investigadores que non solo espandieron les fronteres de la conocencia universal, sino qu'asumieron la responsabilidá histórica d'edificar una infraestructura científica moderna nun país qu'abasnaba décades d'aisllamiento. De siguío, preséntase un analís multidimensional y rigurosu de la científica asturiana que revolucionó la bioteunoloxía global dende'l so llaboratoriu de Madrid.
Orixes, Influencies y Formación (1938-1963)Una redolada llibre de sesgosMargarita Salas nació el 30 de payares de 1938 en Canero (Asturies). Creció nuna redolada familiar intelectualmente estimulante y por demás avanzada pa la época. El so padre, un médicu psiquiatra humanista, aplicó una política educativa idéntica pa los sos trés fíos, ensin distinción de xéneru, afalando a Margarita a cursar estudios superiores nuna España onde les muyeres apenas teníen presencia nes aules universitaries.
Madrid y l'alcuentru col mentorA los 16 años treslladóse a Madrid pa realizar el cursu d'accesu a la universidá, ingresando darréu na Facultá de Ciencies Químiques de la Universidá Complutense. El so destín sellóse nel branu de 1958, n'Asturies, gracies a so padre: esti convidóla a una conferencia impartida por Severo Ochoa, quien yá gociaba d'un inmensu prestixu internacional (ganaría el Nobel al añu siguiente). Ochoa atalantó l'agudeza mental de la moza estudiante. Tres una conversación posterior nuna comida familiar, el Nobel suxurió-y que reorientara la so carrera escontra un campu emerxente que taba a puntu d'eclosionar: la bioquímica.
La tesis con Alberto Sols y la barrera de xéneruSiguiendo'l conseyu d'Ochoa, Margarita empecipió en 1961 la so tesis doctoral nel Centru d'Investigaciones Biolóxiques del CSIC, baxo la direición d'Alberto Sols, el gran pioneru de la bioquímica n'España. Sicasí, esti entamu tuvo tiñíu pol ranceu sesgu de xéneru de la época. Sols, un científicu brillante pero imbuyíu de los prexuicios del so tiempu, almitió a Margarita nel so llaboratoriu casi por encamientu exclusivu de Severo Ochoa. Mientres años, ignoróla intelectualmente. Nes sos propies pallabres, Salas recordaba que pa Sols "ella yera invisible"; asumía que les muyeres nun teníen la capacidá nin la constancia necesaries pa la investigación de primer nivel. Asignó-y un tema menor —el metabolismu de la glucosa en levadures—. Pese al menospreciu inicial, Margarita demostró un rigor metodolóxicu implacable, espublizando resultaos de gran caláu y blindando'l so calter ante l'adversidá.
La Etapa con Severo Ochoa y el Regresu a España (1963-1967)El renacer en Nueva YorkTres casase en 1963 col tamién científicu Eladio Viñuela, la pareya emigró a los Estaos Xuníos pa realizar una estancia posdoctoral nel llaboratoriu de Severo Ochoa na Universidá de Nueva York (NYU). Aquellos trés años (1963-1967) supunxeron un xiru de 180 graos na esperiencia vital y profesional de Margarita. En Nueva York, per primer vegada, fue tratada como una igual. Ochoa enxamás discriminaba por xéneru; solo-y importaba'l talentu, el trabayu y la verdá científica. Ellí, Margarita Salas floreció, dexando tres la inseguridá impuesta n'España.
Descifrando los manuales de la vidaEl llaboratoriu de NYU taba somorguiú en plena carrera por descifrar el códigu xenéticu. Los apurrimientos específicos de Margarita Salas nesta etapa fueron nucleares pa la bioloxía molecular de la época:
El pactu de regresarA pesar del ésitu y de les tentadores ufiertes pa quedase nel boyante ecosistema científicu norteamericanu, Margarita y Eladio compartíen una convicción fonda: debíen regresar pa desarvolver la bioloxía molecular n'España. En 1967, armaos con un modestu financiamientu de la fundación estaunidense Jane Coffin Childs Memorial Fund, tornaron a Madrid pa incorporase al CSIC. Atoparon un panorama desérticu, ensin apenas material de llaboratoriu, pero traíen consigo'l rigor metodolóxicu y el nivel d'esixencia de la escuela d'Ochoa.
El Finxu Científicu: El Fago phi29 y l'ADN PolimerasaEl modelu ideal: Un virus minimalistaAl regresar a España, Salas y Viñuela precisaben un sistema biolóxicu senciellu pero inesploráu pa poder competir colos grandes llaboratorios internacionales. Eligieron el bacteriófagu $\phi29$ (phi29), un virus qu'infesta a la bacteria común del suelu Bacillus subtilis. El fago $\phi29$ tien un xenoma bien pequeñu (apenas 20 xenes). Margarita intuyó qu'entender minuciosamente cómo un virus tan simple secuestra la maquinaria d'una bacteria pa retrucase, desvelaría los mecanismos universales de la replicación del ADN. Nun s'equivocó. El so llaboratoriu dedicó les siguientes décades a desmenuzar esti virus, xen por xen.
El descubrimientu de 1989: L'ADN Polimerasa de $\phi29$El finxu cume llegó al aisllar y caracterizar l'ADN polimerasa del fago $\phi29$. Les polimerases son les enzimes encargaes de fotocopiar les cadenes d'ADN. Sicasí, la polimerasa d'esti fago tenía dos propiedaes mecániques estraordinaries que nun tenía nenguna otra enzima conocida:
La patente más rentable de la historia d'EspañaAntes del descubrimientu de Margarita Salas, si un científicu o un médicu forense tenía una amuesa d'ADN bien pequeña (por exemplu, una gota de sangre vieyo na escena d'un crime o un fragmentu óseu arqueolóxicu), la téunica estándar p'amplificala (la PCR tradicional) requería ciclos térmicos agresivos que destruyíen l'amuesa o introducíen errores, amás de precisar una cantidá mínima de material inicial. L'polimerasa de $\phi29$ camudó les regles del xuegu. Dexa realizar una amplificación isotérmica (a una temperatura constante d'unos 30°C) partiendo de cantidaes ínfimes d'ADN, inclusive d'una única célula, produciendo miles de millones de copies exactes ensin errores.
Eladio Viñuela y el Desprendimientu del Ego CientíficuYe imposible entender la plenitú de la carrera de Margarita Salas ensin analizar la so simbiosis col so home, Eladio Viñuela. Viñuela yera, por derechu propiu, unu de los científicos más brillantes y carismáticos de la so xeneración. Mientres los primeros años de la so vuelta a España, el llaboratoriu conxuntu funcionaba a la perfeición, pero de cara al esterior y debíu al machismu imperante, los ésitos del equipu s'atribuyíen unánimemente a él. Pa los ministerios y la prensa de la época, Margarita yera a cencielles "la muyer d'Eladio".
Un xestu históricu de arrogancia intelectualConsciente de la inxusticia estructural y del inmensu talentu de la so muyer, Eladio Viñuela tomó en 1970 una decisión insólita nel hipercompetitivu mundu de la ciencia: abandonó por completu l'estudiu del fago $\phi29$. Viñuela camudó les sos investigaciones escontra un campu radicalmente distintu y d'estrema gravedá económica pal país: el virus de la peste porcina africana, dexando a Margarita a la cabeza del proyeutu del fago. Esti desprendimientu absolutu d'ego científicu dexó que Margarita Salas asumiere la direición en solitariu, blindando la so independencia y obligando a la comunidá científica nacional ya internacional a reconocela polos sos propios y exclusivos méritos. La so rellación caltúvose infrayable no personal y no institucional hasta'l prematuru fallecimientu d'Eladio en 1999.
Llegáu, Reconocimientos y Dimensión SocialLa "Escuela de Margarita Salas"L'impautu de Margarita nun se mide namái n'artículos o patentes, sino nel so llinaxe investigador. Formó a más d'un centenar de doctores, esixendo un nivel de rigor que tresformó'l panorama biolóxicu español. Del so llaboratoriu nel CBMSO brotaron figures de la talla de María Blasco (direutora del CNIO y eminencia en telómeros) o Marisol Soengas, conformando la columna vertebral de la biomedicina contemporánea n'España.
Rompiendo techos de cristal institucionalesMargarita Salas fue acumulando finxos qu'abrían camín a les muyeres nos espacios de poder académicu:
Activismu y vellez activaHasta los sos últimos díes, Salas exerció como una activista incansable pola dignificación de la ciencia n'España. Denunció con durez los retayos crónicos en I+D, argumentando que "un país nun investiga porque ye ricu, sino que ye ricu porque investiga". Coles mesmes, fue una voz fundamental p'afalar les vocaciones STEM en neñes, combatiendo los techos de cristal qu'ella mesma tuviera que romper a base de temón y descubrimientos. Fiel a la so filosofía de vida, Margarita Salas refugó la xubilación efectiva. Caltúvose n'activu como profesora ad honorem nel Centru de Bioloxía Molecular Severo Ochoa (CBMSO), acudiendo diariamente al so llaboratoriu a supervisar esperimentos hasta'l so fallecimientu el 7 de payares de 2019, a los 80 años. Dexó tres de sí un llegáu monumental: la demostración empírica de que la investigación básica, fecho con paciencia y rigor nun rincón modestu del mundu, puede camudar la historia de la medicina global.
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