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Las Partidas de Cuatreada en el Principado de Asturias

 

Documento Técnico-Histórico y Etnográfico: Las Partidas de Cuatreada en el Principado de Asturias

La tarde cae mansa sobre la plaza de la aldea, tiñendo de oro las vigas de madera tallada del hórreo que preside el lugar. Al lado, la bolera (el castru) de tierra arcillosa y arena ha sido regada y apisonada con mimo desde la mañana. El aire está saturado de un aroma embriagador: la mezcla de la manzana madura filtrada desde el llagar cercano, el olor a madera húmeda y el cuero de las madreñas.

Alrededor del recuadro de juego, la parroquia entera se agolpa en un graderío improvisado de bancos de madera. El ambiente es una marea de color tradicional. Los paisanos, con sus chalecos de paño negro o marrón, camisas blancas de lino recio y las monteras piconas ladeadas con garbo, comentan en voz baja la calidad de las bolas de madera de boj. A su lado, las muyeres lucen pañuelos de seda polícromos a la cabeza, dengues bordados con azabache y sayas de gran vuelo que restriegan el suelo con cada movimiento. Un paisano mayor derrama con maestría un culín de sidra sobre el prau; la xente ríe, charla con animación y, de repente, se hace un silencio respetuoso cuando el armador coloca el último bolo. El jugador toma impulso, dobla el espinazo y lanza la bola con un golpe seco y preciso. ¡El impacto resuena como un trueno! Los bolos vuelan por el aire y la plaza estalla al unísono en un clamor de vítores, risas alegres y un aplauso cerrado que hace eco en las montañas del valle.

 

Introducción y Concepto

La Cuatreada es la modalidad reina de los bolos asturianos y el deporte tradicional más emblemático, estructurado y técnico del Principado. A diferencia de los bolos comerciales o de otras regiones, la cuatreada no busca simplemente derribar piezas por impacto directo general, sino que exige un sutil efecto de rotación en la bola para que esta golpee el suelo en un punto exacto (la raya de fondo) y salga desviada barriendo los bolos lateralmente. Es un deporte de una altísima precisión geométrica, cálculo de parábolas y destreza física.

 

Origen e Historia

Los juegos de bolos en Asturias tienen raíces milenarias, vinculadas por los historiadores a las culturas celtas y romanas, pero la cuatreada tal y como la conocemos comenzó a codificarse a finales del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX.

El juego de la sociabilidad asturiana

Originalmente, la bolera era el centro neurálgico de la vida social dominical en el entorno rural. Tras la misa mayor o durante las fiestas patronales, los hombres se reunían en la bolera anexa a la corrada de la iglesia o a la taberna local. Las partidas se jugaban por el honor del pueblo, por arrobas de vino o cunas de sidra. Con la Revolución Industrial en el siglo XX, la cuatreada se trasladó con fuerza a las Cuencas Mineras (Nalón y Caudal) y a las zonas industriales de Gijón, Avilés y Mieres, convirtiéndose en el deporte de la clase obrera asturiana y fundándose las primeras peñas bolísticas organizadas.

 

Normativas y Reglamento del Juego

La cuatreada cuenta con un reglamento oficial tutelado por la Federación de Bolos del Principado de Asturias, siendo sus pilares los siguientes elementos:

  • El Castru (Terreno de Juego): Es una superficie rectangular de tierra arcillosa batida. Consta de la zona de tiro (donde se sitúa el jugador), la raya (línea intermedia que delimita la validez del tiro) y la caja, donde se disponen los bolos.

  • Los Bolos y la Bola: Se juega con 9 bolos de madera (generalmente de avellano o haya) de unos 45 cm de altura colocados en un cuadrado de tres por tres, más un bolo más pequeño llamado castro o biche, situado en un lateral. La bola es esférica, achatada por los polos (madera de boj o resinas densas) y pesa entre 1,5 y 2,5 kg.

  • La Dinámica del Tiro ("Cuatrear"): El jugador lanza la bola en el aire (vuelo). Para que la jugada sea válida, la bola debe pasar por encima de la línea de tiro y golpear la tierra detrás de la línea de la caja. El objetivo ideal es que la bola golpee los bolos de la primera fila y salga despedida hacia el lado contrario con un efecto de giro, cruzando la línea llamada "raya de cuatreada".

  • Puntuación:

    • Cada bolo derribado de forma ordinaria vale 1 punto.

    • Si la bola realiza la parábola perfecta y cruza la raya lateral obligatoria tras derribar el bolo principal, la jugada se denomina cuatreada y suma 4 puntos (de ahí el nombre del juego).

    • Derribar el castro (el bolo pequeño) bajo ciertas condiciones técnicas puede otorgar la máxima puntuación de la jugada (10 puntos).

 

Variaciones y Diferencias entre Zonas de Asturias

Aunque la Federación unificó las reglas de la cuatreada, históricamente han existido sutiles diferencias de estilo, fabricación y arraigo dependiendo de la comarca:

Componente / Estilo Zona Central-Oriental (Siero, Villaviciosa, Nava, Llanes) Zona de las Cuencas Mineras (Langreo, Mieres, San Martín)
Morfología de la Bola Tradicionalmente se preferían bolas ligeramente más ligeras y oblongas para favorecer el efecto en terrenos arcillosos blandos. Bolas pesadas, compactas, diseñadas para un tiro potente y seco que rompa la resistencia del viento en boleras descubiertas.
La Bolera (Castru) Frecuentemente integradas en los praos de las romerías, con arcillas locales compactadas que variaban su comportamiento con la humedad marina. Boleras urbanas y semi-cubiertas integradas en los casinos obreros o ateneos, con dimensiones milimétricas y mantenimiento diario.
Estilo de Lanzamiento Un juego más pausado, estético, donde se priorizaba el balanceo del brazo (tiro de montera o clásico). Estilo de fuerza, explosivo en la carrera de aproximación, adaptado a la fisonomía de los trabajadores del carbón y el metal.

 

Situación Actual y Conservación

Hoy en día, la cuatreada es considerada oficialmente como Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial del Principado de Asturias.

  • Competición Federada: Lejos de ser un juego extinto, cuenta con una liga federada dividida en varias categorías (Primera, Segunda, Tercera) donde decenas de peñas bolísticas (como la Peña Bolística de Tineo, El Piles o la de Mieres) compiten con regularidad televisada durante la temporada.

  • Las Escuelas de Bolos: Para evitar la pérdida del relevo generacional, existen escuelas infantiles que enseñan a los niños y niñas la física aplicada del juego, la técnica del tallado de bolas y el respeto a las tradiciones.

  • El Componente Turístico-Cultural: Las partidas de cuatreada siguen siendo el evento principal en las fiestas tradicionales de San Mateo en Oviedo, el Carmen en Cangas del Narcea o las fiestas de Begoña en Gijón, donde el público general y los turistas descubren con asombro la complejidad de este ajedrez de madera y tierra.

Bajo la atenta mirada de los paisanos de la aldea, cada victoria en el castru se celebra no solo como un éxito deportivo, sino como la supervivencia del alma indómita, matemática y comunitaria del pueblo asturiano.