La villa de
Ribadesella (oficialmente
Ribadesella / Ribeseya, en asturiano) es la capital del concejo
homónimo, situado en el litoral oriental del Principado de Asturias.
Emplazada de forma espectacular en la desembocadura del río Sella, en
plena costa cantábrica y bajo la mirada de la Sierra del Sueve, es una
de las localidades costeras más emblemáticas del norte de España.
Combina un riquísimo patrimonio prehistórico con un urbanismo donde
conviven un casco medieval y un ensanche indiano señorial.
Origen y Fundación de la Villa
El poblamiento del territorio riosellano es extraordinariamente antiguo,
pero su articulación como villa jurídica data de la Baja Edad Media.
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El Refugio Paleolítico: El entorno de la desembocadura del Sella
ofreció condiciones óptimas para los grupos humanos del Paleolítico
Superior (hace unos 18.000 años). La abundancia de cuevas calcáreas
propició asentamientos masivos de las culturas Magdaleniense y
Solutrense, cuyo máximo exponente es el complejo de la Cueva de Tito
Bustillo.
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La Carta Puebla (Siglo XIII): El nacimiento formal de la villa
se produce en el año
1270, cuando el rey
Alfonso X el Sabio le concede el fuero de Benavente (Carta
Puebla). La Corona buscaba unificar los antiguos asentamientos
dispersos de los valles de Leces y San Antolín en un único puerto
fortificado y estratégico que sirviera para potenciar el comercio
atlántico, frenar los abusos de la nobleza feudal asturiana y
centralizar la recaudación de tasas reales.
Evolución Histórica
La historia de Ribadesella está marcada por su posición estratégica como
llave de entrada al interior de la región y puerto de salida natural
hacia Europa.
Edad Media: Disputas de Nobleza y Realengo
A pesar de nacer como una villa de
realengo (dependiente directamente de la Corona), la debilidad de
los reyes castellanos en los siglos XIV y XV hizo que cayera
temporalmente en manos de grandes linajes feudales, como la casa de los
Quiñones (Condes de Luna). Tras cruentos enfrentamientos, los Reyes
Católicos reintegraron definitivamente a Ribadesella bajo el poder real,
derribando las fortalezas señoriales que la amenazaban.
Edad Moderna: El Puerto Industrial y la Madera
Durante los siglos XVI y XVII, el puerto de Ribadesella despuntó
notablemente. Se convirtió en el puerto asturiano de referencia para la
exportación de maderas destinadas a los Astilleros Reales de la Armada.
Además, se construyeron los primeros muelles de piedra permanentes y se
consolidó como puerto fortificado con baterías defensivas en el monte
Corberu para resistir los ataques navales ingleses y franceses.
Edad Contemporánea: Guerra, Puentes e Indianos
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Guerra de la Independencia: A comienzos del siglo XIX,
Ribadesella fue un centro de resistencia clave. Las tropas francesas
del general Bonet ocuparon la villa, que sufrió bombardeos y saqueos
debido a su importancia para el control del paso del Sella.
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El Puente y el Ensanche: En 1865 se inauguró el primer gran
puente de madera sobre el río Sella (sustituido posteriormente por
estructuras de hormigón). Este puente unió las dos orillas
históricas de la ría: el casco antiguo (barrio de Portiellu) y el
arenal de la playa de Santa Marina. En este arenal, los
indianos enriquecidos en América (principalmente Cuba y México)
construyeron a finales del siglo XIX y principios del XX una
suntuosa línea de palacetes de arquitectura ecléctica y modernista
que transformó a la villa en un destino aristocrático de veraneo.
Relevancia en el Desarrollo Regional y Comercial
Ribadesella ha ejercido históricamente como la capital comercial y
portuaria de la cuenca baja del Sella, conectando el Cantábrico con el
interior de Asturias y León.
El Comercio de Cabotaje y la Sal
Fue uno de los puertos autorizados para el alfolí (depósito y aduana) de
la sal, un producto de primera necesidad absoluto para las industrias
cárnicas del interior y la conservación del pescado. A cambio de la sal
y el hierro importados, el puerto de Ribadesella exportaba pescado en
salazón, avellanas, castañas y madera.
La Caza de la Ballena
Junto a sus vecinas Llanes y Lastres, los marineros de Ribadesella
dispusieron de infraestructuras para el avistamiento y caza de la
ballena franca glacial durante la Edad Media y los albores de la
Moderna, convirtiendo la grasa de ballena (aceite para iluminación) en
una de sus mayores fuentes de ingresos comerciales.
El Turismo como Motor Moderno
A partir de la segunda mitad del siglo XX, la economía riosellana viró
hacia el sector servicios. El descubrimiento de sus cuevas
prehistóricas, la calidad de su gastronomía y el auge del turismo activo
en el río Sella la convirtieron en uno de los centros económicos más
pujantes del oriente de Asturias.
Población y Demografía
La evolución de la población en Ribadesella está sujeta a los flujos
propios de las villas residenciales y turísticas de la cornisa
cantábrica.
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Población del Concejo: El concejo cuenta con unos
5.600 - 5.800 habitantes fijos.
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Población de la Villa: El casco urbano de la villa concentra de
manera estable a unas
2.800 - 3.000 personas. El resto se reparte en sus parroquias
rurales (como Ucio, Berbes, Collera o Leces).
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Fluctuación Estacional: La población real se multiplica de forma
masiva durante el verano. Debido al turismo masivo, las segundas
residencias y la oferta hostelera, la villa llega a alojar a más de
25.000 personas de forma flotante en el mes de agosto,
provocando un impacto económico mayúsculo en el comercio local.
Actos de Interés, Fiestas y Patrimonio
Ribadesella destaca por albergar eventos de proyección internacional y
un patrimonio único que define su agenda cultural.
El Descenso Internacional del Sella (Fiesta de las Piraguas)
Es el acontecimiento más relevante de la villa y una de las fiestas más
famosas de España. Se celebra el
primer sábado de agosto (salvo excepciones del calendario).
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El Evento: De carácter deportivo y lúdico, consiste en el
descenso en piragua por el río Sella desde Arriondas hasta el puente
de Ribadesella ($20\text{
km}$).
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La Fiesta: Declarada
Fiesta de Interés Turístico Internacional. Atrae a cientos de
miles de visitantes (sellistas)
que acompañan la competición a bordo del "Tren Fluvial" y disfrutan
de una multitudinaria fiesta folclórica que culmina en una gran
romería y espicha asturiana en los campos de la villa.
Otras Fiestas de Interés
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Fiestas de Guía (Agosto): Es la fiesta de los marineros de la
villa. Se procesiona a la Virgen de la Guía en una emotiva procesión
marítima nocturna con los barcos de pesca locales engalanados.
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Fiesta de San Miguel (Septiembre): Celebrada en el tradicional
barrio de pescadores de Portiellu, con una fuerte esencia popular,
bailes tradicionales y música de gaita.
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Semana Santa y Carreras de Caballos: Durante la Semana Santa,
las playas de Santa Marina se convierten en el escenario de
espectaculares y multitudinarias carreras de caballos sobre la
arena, atrayendo a miles de aficionados.
Sitios de Interés Monumental y Natural
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Cueva de Tito Bustillo: Declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es uno de los
santuarios de arte paleolítico más importantes del mundo, famoso por
sus pinturas rupestres de caballos y renos, así como por su Galería
de los Antropomorfos.
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Ermita de la Virgen de la Guía (Siglo XVI): Situada en la cima
del monte Corberu, corona la entrada del puerto. Ofrece vistas
panorámicas incomparables de la villa, los acantilados y el mar
abierto.
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Paseo de la Grúa y Paneles de Mingote: Un precioso paseo
histórico al borde de la ría que cuenta con una serie de grandes
murales de azulejos diseñados por el célebre humorista gráfico
Antonio Mingote, que narran con ingenio la historia de la villa
desde la prehistoria hasta nuestros días.
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