TEATRO CAMPOAMOR DE OVIEDO
1. Orígenes, Contexto Burgués y Construcción (1883-1892)
El Teatro Campoamor es el principal coliseo de ópera y epicentro de las artes escénicas de Oviedo, erigiéndose como uno de los testimonios arquitectónicos e institucionales más insignes de la Asturias contemporánea. Su concepción y construcción entre los años 1883 y 1892 responden de forma paradigmática al profundo proceso de transformación urbana, económica y sociopolítica que experimentó la capital asturiana en el último tercio del siglo XIX.
Tras la llegada del ferrocarril a la región y el despegue de la minería de carbón y la siderurgia en las cuencas centrales asturianas, Oviedo consolidó su posición como centro administrativo, financiero y cultural indiscutible. La pujante burguesía mercantil e industrial demandaba un nuevo equipamiento escénico a la altura de su proyección cosmopolita, ya que el vetusto Teatro del Fontán (construido en el siglo XVII) presentaba acusadas deficiencias estructurales, acústicas y de capacidad. El Ayuntamiento de Oviedo, liderado en el impulso del proyecto por el regidor José Longoria Carbajal, acordó levantar un coliseo representativo en los terrenos de la huerta del antiguo Convento de Santa Clara, una zona de expansión que conectaba el casco tradicional con el moderno ensanche burgués estructurado en torno a la calle Uría.
El proyecto arquitectónico inicial fue encargado al ilustre arquitecto José López Salaberry, junto al arquitecto municipal Siro Borombio. Las obras se iniciaron formalmente en 1883. Salaberry concibió un edificio plenamente adscrito al eclecticismo clasicista, tomando como modelo la tipología clásica del teatro a la italiana, donde destacan la simetría de sus fachadas, la pureza geométrica de sus vanos coronados por frontones triangulares y curvos, el uso noble de sillería de piedra arenisca y una solemne articulación visual de órdenes clásicos.
El coliseo abrió oficialmente sus puertas la noche del 17 de septiembre de 1892 con la puesta en escena de la ópera Les Huguenots (Los Hugonotes) de Giacomo Meyerbeer. Bautizado en honor al excelso poeta, filósofo y político asturiano Ramón de Campoamor —nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad ese mismo año—, el teatro se convirtió de inmediato en el corazón palpitante de la vida cultural del norte de España.
2. Ficha Técnica e Hitos Patrimoniales
| Parámetro / Hito | Detalle Histórico y Patrimonial | Época / Vigencia |
|---|---|---|
| Ubicación | Plaza de la Escandalera / Calle Diecinueve de Mayo, Oviedo (Asturias) | Centro neurálgico urbano |
| Autores del Proyecto | José López Salaberry y Siro Borombio (Reconstrucción: Enrique Rodríguez Bustelo) | 1883 - 1892 / 1948 |
| Estilo Arquitectónico | Eclecticismo Clasicista / Neoclasicismo académico decimonónico | Siglo XIX y XX |
| Inauguración Oficial | 17 de septiembre de 1892 (Ópera Les Huguenots de G. Meyerbeer) | Restauración Borbónica |
| Destrucción e Incendio | Destrucción casi total durante los enfrentamientos armados de la Revolución de Asturias | Octubre de 1934 |
| Reapertura y Reinauguración | 11 de septiembre de 1948 (Ópera Manon de Jules Massenet) | Posguerra |
| Capacidad del Aforo | Aproximadamente 1.440 localidades (distribuidas en patio de butacas, palcos y anfiteatro) | Actual |
| Sede de Relevancia Global | Ceremonia Solemne de Entrega de los Premios Princesa de Asturias | 1981 - Presente |
3. Los Acontecimientos de 1934 y la Magna Reconstrucción de Bustelo
La trayectoria histórica del Teatro Campoamor no estuvo exenta de trágicos episodios vinculados a las convulsiones sociopolíticas del siglo XX. Durante la Revolución de Octubre de 1934, la ciudad de Oviedo se convirtió en el escenario de intensos combates urbanos. El edificio del teatro fue alcanzado y pasto de las llamas, sufriendo un pavoroso incendio que colapsó su techumbre, destruyó por completo la embocadura del escenario, la sala principal y su suntuoso mobiliario decimonónico, quedando en pie únicamente el armazón de sus robustos muros perimetrales de piedra.
Tras la Guerra Civil Española, el Ayuntamiento de Oviedo emprendió la titánica tarea de resucitar su mayor templo cultural. El encargo de reconstrucción recayó en el prestigioso arquitecto asturiano Enrique Rodríguez Bustelo, figura fundamental del patrimonio y la restauración regional. Bustelo acometió una intervención ejemplar entre 1940 y 1948: respetó con escrupuloso rigor arqueológico y estético las trazas exteriores de Salaberry, al tiempo que rediseñó el espacio interior adaptándolo a las más modernas normas de acústica, visibilidad, circulación de públicos y seguridad escénica.
La reinauguración tuvo lugar en las fiestas de San Mateo, el 11 de septiembre de 1948, representándose la célebre ópera Manon de Jules Massenet con un elenco internacional encabezado por la gran soprano Victoria de los Ángeles. A partir de esa fecha, el Campoamor recuperó con creces su prestigio lírico nacional e internacional.
4. Relevancia en el Desarrollo de Asturias y Proyección Universal
A lo largo de los siglos XIX, XX y XXI, el Teatro Campoamor ha sido el termómetro cívico y el motor cultural del Principado de Asturias, albergando manifestaciones de la más alta trascendencia:
- Temporada de Ópera de Oviedo: Fundada formalmente en 1948 en su etapa moderna, es la segunda temporada de ópera más antigua de toda España ininterrumpida, solo por detrás de la del Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Por su escenario han desfilado las voces más legendarias de la historia del bel canto, tales como Montserrat Caballé, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Mirella Freni, Luciano Pavarotti y José Carreras.
- Festival de Teatro Lírico Español (Zarzuela): Creado en 1993, el Campoamor es una de las catedrales indiscutibles de la zarzuela y el género lírico hispano, promoviendo la recuperación musicológica de partituras históricas y producciones escénicas de vanguardia.
- Premios Princesa de Asturias: Desde 1981, el Teatro Campoamor acoge anualmente en el mes de octubre la solemne ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias (anteriormente Premios Príncipe de Asturias), presididos por la Familia Real Española. En este escenario han pronunciado discursos históricos figuras universales como Nelson Mandela, Stephen Hawking, Woody Allen, Leonard Cohen, Umberto Eco, Mary Beard, Ennio Morricone y Meryl Streep, convirtiendo al teatro en el epicentro mundial de las artes, las letras, las ciencias y la concordia.
En definitiva, el Teatro Campoamor encarna la memoria viva de la Ilustración, el orgullo cívico ovetense y la apertura cultural de Asturias al resto del mundo, consolidándose como un monumento patrimonial vivo, imprescindible para comprender la identidad histórica del norte peninsular.