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las Teresitas

Las Teresitas son, posiblemente, el secreto mejor guardado de la repostería asturiana fuera de sus fronteras. Mientras que los frixuelos reinan en el Antroxu (Carnaval), las Teresitas son las protagonistas indiscutibles de las meriendas de invierno y las festividades locales en las cuencas mineras y la zona central. Se trata de unos cuadraditos de hojaldre o masa fina, fritos y rellenos de una crema pastelera untuosa.

 

Historia e Implantación en Asturias

A diferencia de los carbayones (que tienen un creador con nombre propio), las Teresitas pertenecen al recetario popular y conventual.

  • Origen: Se cree que su nombre hace honor a Santa Teresa de Jesús, sugiriendo un origen en las cocinas de los conventos, donde se perfeccionó la técnica de la masa frita rellena.

  • Implantación: Su consumo se disparó en las zonas industriales y mineras (Mieres, Langreo y los valles circundantes). Eran el postre perfecto para aportar energía calórica en los días de frío y humedad. Con el tiempo, pasaron de las casas a las vitrinas de las confiterías más selectas de Oviedo y Gijón.

  • Variedades por zona:

    • Zona Central (Cuencas): Aquí predomina la Teresita de crema. Se busca que la masa sea muy fina y crujiente, casi como un cristal que se rompe al morder.

    • Occidente: En algunas zonas, el relleno puede variar hacia el dulce de manzana o incluso una pasta de nuez similar a la de las casadielles, aunque para los puristas, si no lleva crema, es "otra cosa".

    • Masa: Hay quien usa masa de hojaldre comprada por rapidez, pero la tradicional se hace con una masa de vino y manteca, similar a la de la casadiella pero más delicada.

 

Receta Paso a Paso

El éxito de una Teresita reside en que la crema no se salga durante la fritura y que la masa no absorba demasiado aceite.

Ingredientes

Para la masa:

  • 100 ml de vino blanco.

  • 100 ml de aceite de girasol o manteca de cerdo derretida.

  • Una pizca de sal.

  • Harina de trigo de repostería (unos 350-400 g).

Para la crema pastelera (el corazón del postre):

  • 500 ml de leche entera.

  • 4 yemas de huevo.

  • 120 g de azúcar.

  • 40 g de maicena.

  • Cáscara de limón y una rama de canela.

Elaboración

  1. La Crema (debe estar fría): Infusiona la leche con el limón y la canela. En un bol, mezcla las yemas, el azúcar y la maicena. Añade la leche caliente colada y vuelve al fuego hasta que espese. Truco: Pásala a un plato, tápala con film a piel y déjala enfriar totalmente (mejor de un día para otro).

  2. La Masa: Mezcla el vino, el aceite/manteca y la sal. Añade la harina poco a poco hasta tener una masa elástica. Déjala reposar 30 minutos.

  3. Estirado: Estira la masa con el rodillo hasta que esté muy fina, casi transparente.

  4. Montaje: Coloca montoncitos de crema fría sobre la masa, dejando espacio entre ellos. Cubre con otra capa de masa (como si hicieras raviolis).

  5. Corte: Corta en rectángulos o cuadrados con una rueda dentada. Presiona los bordes con un tenedor para asegurar el cierre.

  6. Fritura: Fríe en abundante aceite caliente (pero no humeante) hasta que se inflen y doren.

 

Emplatado y Secretos de Maestro

El toque final

Al igual que los frixuelos y las casadielles, las Teresitas deben pasarse por azúcar y canela nada más salir de la sartén. El calor hará que el azúcar se adhiera perfectamente.

Secretos para la Teresita Perfecta

  • La Crema "dura": La crema pastelera de las Teresitas debe ser un poco más espesa de lo normal. Si es muy líquida, el vapor hará que la masa reviente en la sartén.

  • El Aceite: Usa aceite de girasol de buena calidad para freír; el de oliva puede aportar un sabor demasiado fuerte que enmascare la delicadeza de la crema.

  • Masa de hojaldre: Si decides usar hojaldre comercial, asegúrate de que sea "hojaldre de mantequilla". Estíralo un poco más con el rodillo antes de rellenar para que no quede demasiado pesado al freír.

  • Temperatura de servicio: Están deliciosas tibias, cuando la crema aún conserva un poco de calor, pero se suelen consumir frías para que la masa mantenga su textura crujiente.

 

Consejo: Si quieres elevarlas al siguiente nivel, añade un chorrito de esencia de vainilla o anís a la crema pastelera. ¡El aroma al abrirlas será irresistible!